Hoy se cumplen treinta años de un acontecimiento que marcó el inicio de una trayectoria profundamente vinculada a la fe y a la vida religiosa de Utrera.
El 1 de mayo de 1996, un grupo de diez personas, coordinadas por Luis Carlos López Ortega, presentó al entonces párroco de Santa María de la Mesa, D. Miguel Román Castellano, la propuesta de constituir una Asociación Parroquial en torno al Santo Crucifijo de los Milagros. Aquella iniciativa recogía el fruto de una devoción que ya había comenzado a renacer años atrás, en el silencio y la oración. Aquel primer paso dio origen a un camino de crecimiento continuado que culminó con la erección canónica como Hermandad de Penitencia en 2007, tras convertirse en Asociación Parroquial en 1996 y Agrupación Parroquial en el año 2000.
Hoy, al cumplirse 30 años de aquel primer paso, queremos detenernos especialmente en quienes lo hicieron posible. Aquellos diez corazones valientes que dijeron “sí” cuando todo estaba por hacer:
| - Mª del Mar Colago Román | - José Ángel Fernández Sánchez |
| - José Manuel Gómez Muñoz | - Luis Carlos López Ortega |
| - Carlos Naranjo Reina | - José Manuel Rodríguez Cordero |
| - Milagros Rodríguez Corredera | - Juan Ignacio Sierra García |
| - Sergio Sierra Ruíz | - Mª Dolores Vázquez Mateo |

A todos ellos, así como a quienes continuaron el camino, a los que ya partieron y a los hermanos que hoy sostienen con su compromiso la vida de la Hermandad, nuestro más sincero agradecimiento.
Treinta años después, reafirmamos nuestra vocación de servicio, nuestra identidad y nuestro firme vínculo con Utrera, afrontando el futuro con la misma dedicación y responsabilidad que inspiraron aquel primer paso.

